Bosques con valor para las personas y el planeta: el camino a seguir para el FSC

Necesitamos soluciones contundentes e innovadoras que añadan valor al manejo forestal responsable para aquellos que mejor posicionados están para proteger los bosques: las comunidades locales.

Por Alistair Monument, responsable del programa Global Forest Practice de WWF

La conservación de los bosques comienza con las personas, ya sean consumidores que utilizan productos de madera o comunidades que viven en ellos.

Si bien durante los últimos 25 años se ha tenido éxito trabajando con grandes empresas en relación con los productos básicos mundiales que causan la pérdida de los bosques, es necesario desarrollar con urgencia mecanismos para comprometer a las comunidades y a los pequeños propietarios a mejorar el manejo de los recursos naturales de forma que promueva la conservación y origine beneficios económicos.

Se prevé que la demanda de los consumidores de todos los tipos de productos básicos, incluidos los productos forestales, se triplicará para el año 2050. Mientras tanto, la tasa de deforestación ha aumentado en los países tropicales y la degradación de los bosques, que amenaza la viabilidad de las funciones ecológicas de los bosques para la vida silvestre y las personas, se está produciendo a una escala aún mayor.

Los pequeños propietarios son la solución clave para los desafíos locales

En WWF, nuestra visión es la de un mundo enriquecido por paisajes forestales extensos y resilientes que benefician a la biodiversidad, a las personas y al clima. Esta visión se apoya en el deseo de crear paisajes vibrantes y sostenibles que equilibren la conservación y los beneficios económicos a largo plazo. Los bosques bien manejados son una parte fundamental de estos paisajes: mantener los hábitats de las especies, preservar las áreas protegidas y proporcionar valor económico que impida su conversión a otros usos de la tierra.

Ha llegado el momento de innovar y ampliar el desarrollo de enfoques centrados en las personas que dependen de los bosques, en particular las comunidades y los pequeños propietarios, a menudo ignorados por los mercados globales, pero que tienen un papel fundamental que desempeñar en la utilización de los recursos sobre los cuales poseen derechos y de los cuales dependen de manera más eficaz y sostenible.

Durante 25 años, el Forest Stewardship Council (FSC) ha sido el referente para el manejo forestal sostenible. Gracias a su enfoque de múltiples partes interesadas y su estructura democrática, el FSC ofrece una plataforma a los grupos locales que a menudo están marginados dentro de las discusiones en torno al manejo forestal.

El FSC puede desempeñar un papel importante ayudando a aumentar el valor de los recursos forestales para las comunidades locales y es fundamental aportar herramientas que les permitan obtener beneficios del manejo sostenible de sus bosques. Esto ya está pasando en lugares como Vietnam, donde las cadenas de suministro vinculadas a multinacionales que demandan productos FSC están ayudando a respaldar a los pequeños propietarios con los costes de formación y evaluación de la certificación, o en Nueva Guinea, donde el manejo forestal comunitario está abriendo nuevas oportunidades económicas para sus habitantes. Estos ejemplos demuestran que cuando las comunidades locales están equipadas con las herramientas adecuadas y tienen la responsabilidad de administrar sus recursos naturales, pueden proteger esos recursos de una manera que sustente tanto sus medios de vida económicos como los recursos naturales a largo plazo.

Esta labor debe realizarse a escala si nuestro objetivo es hacer frente a la deforestación y la degradación forestal a nivel local, pero todavía no hemos implementado ningún enfoque para conseguir que la participación en el FSC, a pequeña escala, sea lo suficientemente fácil y convincente como para conseguir un movimiento real de crecimiento en los lugares donde las personas y la naturaleza podrían obtener más beneficios.

Tomar medidas para crear un mejor FSC para las personas

La extensión de la labor con los pequeños propietarios requiere simplificar los procesos del FSC y adoptar un enfoque orientado a los resultados, al tiempo que se incorpora una flexibilidad adecuada que tenga en cuenta los contextos locales. La iniciativa de Nuevas Estrategias para Pequeños Propietarios que el FSC ha lanzado tiene que pasar urgentemente de la teoría a la práctica si queremos utilizar la certificación FSC como una herramienta para prevenir la pérdida y la degradación de los bosques.

También será fundamental para FSC explorar soluciones nuevas e innovadoras como en Sudáfrica, donde se está desarrollando un estándar FSC nacional utilizando enfoques basados en el riesgo para producir un impacto en el contexto local. Necesitamos más esfuerzos de este tipo junto con aportaciones de las comunidades y un grupo diverso de actores sociales para encontrar lo que funciona y lo que puede replicarse, a fin de alcanzar un mejor manejo forestal, una administración más equitativa de los recursos y la distribución de beneficios, así como crear salvaguardas para el medio ambiente.

Mantener la credibilidad sigue siendo crucial, y el FSC habrá de implementar salvaguardas para evitar que las empresas utilicen el sistema de forma inadecuada. Las nuevas herramientas y tecnologías forestales que hacen que el FSC sea más accesible y fortalezca la cadena de custodia pueden reducir los costes y la burocracia, a la vez que mejoran la integridad del sistema.

Del debate a la implementación

A medida que nos preparemos para la Asamblea General del FSC, que tendrá lugar la próxima semana –un evento que reunirá a más de 700 personas volcadas con el futuro del FSC– debemos colaborar para mejorar el sistema y ayudar a abordar los desafíos actuales y futuros a los que hacen frente los bosques. Tanto si se trata de conservar los paisajes forestales intactos (PFI) como de diseñar normas sobre la certificación de las plantaciones convertidas e incentivos para la restauración y la conservación, el FSC y sus miembros deben reunirse para encontrar soluciones que funcionen para las personas y el planeta.

Es necesario que la estructura del FSC cambie para reflejar los cambios del mundo, y la Revisión de la gobernanza encomendada en la Asamblea General de 2014 tiene que garantizar que las decisiones puedan tomarse de manera eficiente con el nivel adecuado de experiencia y comprensión del impacto sobre el terreno.

El mundo está en una coyuntura crítica para la conservación: estamos consumiendo como si tuviéramos 1,6 Tierras a nuestra disposición, y el impacto del cambio climático está causando estragos en el bienestar social y económico de los seres humanos.

El FSC es el único esquema de certificación forestal que ha demostrado un impacto positivo real tanto para las personas como para la vida silvestre, por lo que lo consideramos una plataforma clave para hacer frente a los desafíos del manejo forestal. A medida que el FSC se adentra en su 25º año, debemos actuar con acciones tangibles, liderazgo y con la implementación de los contundentes cambios identificados en el Plan Estratégico Global FSC 2015-2020 para garantizar que sea efectivo para las personas y las comunidades que viven y trabajan en los bosques del mundo.