De Canadá hasta Rusia, trabajando para proteger nuestros paisajes forestales intactos

Desde el año 2014, las regiones con el mayor número de zonas de paisaje forestal intacto han estado trabajando para desarrollar estándares nacionales para proteger estos frágiles tramos de naturaleza.

Por Noel Castro Fernandez, Corresponsal Juvenil de la Asamblea General del FSC.

Al final de la última Asamblea General del FSC en 2014, se aprobó la moción 65, que solicitaba que la Secretaría del FSC desarrollara, modificara o fortaleciera indicadores dentro de los estándares nacionales y los estándares de las entidades de certificación para proteger los paisajes forestales intactos (PFI), territorios que contenían ecosistemas forestales y no forestales, que habían sido afectados en grado mínimo por la actividad económica humana.

En el período subsiguiente a dicha Asamblea General, se creó el Foro de Soluciones PFI como grupo de trabajo entre los socios, el personal y los actores de las zonas PFI claves, incluyendo el Canadá, la Rusia, el Amazonas, la cuenca del Congo e Indonesia, para seguir desarrollando los objetivos de la moción e implementarlos. A la fecha, los diferentes territorios han logrado varios niveles de éxito, enfrentando una serie de problemas dentro de los cuales están la tenencia y el manejo de la tierra, la desforestación, la construcción de infraestructuras, la conservación de la biodiversidad, los derechos indígenos y la cartografía de las zonas PFI.

En la vanguardia, el Canadá y la cuenca del Congo han logrado un nivel bastante alto de protección de los PFI en sus territorios. Los representantes de estas dos zonas han valorado la manera en que la certificación FSC ha aumentado y fortelecido la conservación de los PFI.

El Canadá es la segunda nación del mundo en términos de superficie forestal, y la que genera más productos certificados por el FSC, y contiene alrededor del 25 por ciento de los PFI del mundo, la mayoría de los cuales están ubicados a distancias seguras de la zona forestal productiva del país. Las cuestiones principales que esta nación está tratando ahora tienen que ver con las especies amenazadas, tales como el caribú, el manejo del paisaje de la taiga y la preservación de los derechos de los Pueblos Indígenas, cuyo territorio habitacional abarca una gran parte de los PFI del Canadá.

Este último hecho es algo que Peggy Smith, Alta Asesora en la Asociación Forestal Indígena Nacional, considera muy importante. Recurriendo a la Declaración de Derechos de los Pueblos Indígenas de la ONU, les recordó a los participantes que, de acuerdo al principio de autodeterminación para dichas comunidades, las empresas forestales, aunque fueran certificadas, tendrían la obligación moral de solicitar el consentimiento de los Pueblos Indígenas antes de iniciar actividades de manejo en su zona. Según Smith, el FSC ha estado participando en este proceso desde hace mucho tiempo.

A miles y miles de millas de distancia del Canadá, la cuenca del Congo también está tratando en la actualidad la representación de la voz de las comunidades indígenas. Y se prevé que esto sucederá en la decimoséptima Reunión de las Partes (MOP, por sus siglas en inglés) de la Sociedad de la Selva de la cuenca del Congo (CBFP, por sus siglas en inglés) a finales de octubre en Duala, Camerún.

Para trabajar en los indicadores nacionales para el estándar relacionado con los PFI, FSC Cuenca del Congo ha promovido un Grupo de Trabajo Regional que reúne los esfuerzos de los ONG, las entidades de certificación, empresas de gestión y autoridades gubernamentales, quienes, según Mathieu Schwartzberg, “tienen muchas ganas de mantener un manejo forestal responsable”.

En cambio, la realidad en el Brasil y la Rusia es que siguen lidiando con problemas de tenencia y flagrante desforestación. Entre 2000 y 2016, la asociación brasileña Imaflora detectó un “avance profundo de desforestación”, de acuerdo a su representante, Leonardo Martin Sobral.

En el Brasil, más del 80 por ciento del mercado nacional comercia en madera proveniente de fuentes ilegales. En este contexto, las prácticas de tala de bajo impacto y la certificación FSC constituyen la mejor estrategia para mantener bosques y PFI. Pero solamente el 0.35 por ciento de los PFI del país son zonas con certificación FSC y “hay una necesidad” para que el FSC se establezca como herramienta política y que restablezca las relaciones entre los gobiernos, las comunidades, las entidades de certificación y demás entidades que tengan voz y voto en la industria forestal nacional.

En la Rusia, los bosques son de propiedad federal, sin embargo, la legislación nacional no considera ni protege la situación de los PFI. Según FSC Rusia, los incendios forestales y la construcción de carreteras, oleoductos y gaseoductos son algunas de las razones principales por la pérdida de territorio PFI. Otra vez se ve que el otorgar concesiones sobre los territorios a empresas con certificación FSC, concesiones que, en la actualidad, representan un 27 por ciento del bosque, significa una garantía de la protección de los PFI, lo que, últimamente, ha sido puesto en relieve por la campaña Greenpeace “Eye On Taiga” (Velando por la taiga).

Hasta seis mociones de la presente Asamblea General del FSC están relacionadas con los estándares para la protección y el manejo de los PFI. Y, mirando los diferentes adelantos que se han logrado en esta cuestión en las diferentes regiones claves, es fácil comprender que los PFI desempeñarán un papel importante en la agenda futura de la organización.