FSC mirando hacia el siglo XXI

Por Noel Castro Fernandez, Reportero Joven para FSC GA.

A medida que avanzamos en el siglo XXI, los bosques están convirtiéndose en una parte importante del desarrollo sostenible. Además del abastecimiento de madera, los bosques nos proporcionan servicios esenciales como la purificación del aire, la producción de agua, prevención de la erosión del suelo y nos proporciona un hábitat tanto a las comunidades humanas como a los animales.

Llegando casi a los 20 primeros años del siglo XXI, se ha vuelto claro que la protección del medio ambiente debería incluirse en la agenda mundial. ¿Pero cuál es el rol de la silvicultura sostenible en este escenario en un cambio constante? ¿Cómo puede ser útil el FSC para las necesidades del futuro?

Con la intención de estudiar diferentes escenarios, la Asamblea general del FSC 2017 auspició un panel con miembros de diferentes empresas y organizaciones involucradas en la conservación forestal.

Uno de los temas más recurrentes en la reunión fue la necesidad de desarrollar un enfoque integral del manejo forestal. Esto significa no sólo las ganancias de la producción de madera, sino también la consideración de los beneficios de los servicios del ecosistema que se pueden encontrar en un bosque.

Según Timo Lehesvirta, Director de la División de Bosques de UPM, a lo largo del ciclo de vida de 5,5 metros cuadrados de coníferas, los árboles son capaces de fijar alrededor de 4.000 kg de carbono, al igual que purificar alrededor de 8 millones de litros de agua, proporcionando más de 221 kg de comida – hongos y moras, por ejemplo – y creando un hábitat para más de mil especies.

Esta variedad de datos parece sugerir que hay una gran cantidad de opciones cuando se trata de obtener beneficios del bosque. Esto parece resaltar la necesidad de garantizar, según Catherine Grant de Greenpeace, un “reconocimiento más amplio de lo que son los bosques”, y así encarar los problemas que van más allá de la certificación y producción de madera “tales como la desforestación o los derechos indígenas”.

Apuntando hacia el final de la cadena de producción, Elizabeth De Carvalho, Directora de Brazilian Tree Industry (Ibá), resaltó cómo los mercados de madera son testigos del crecimiento en los niveles de conciencia medioambiental en el consumidor promedio. Estas ‘mayores exigencias’ en el consumidor, según De Carvalho, podrían resultar en una cantidad mayor de productos forestales certificados “valiosos para el consumidor”.

En la reunión se habló de otras tendencias en el trabajo futuro del FSC, incluyendo la explotación de nuevos avances tecnológicos y científicos, la disminución de la huella de carbono en sus productos, y el apoyo a los pequeños propietarios y los derechos de las comunidades indígenas.

La última petición que obtuvo gran apoyo entre los participantes fue la función del FSC como herramienta política en el futuro. El FSC podría encontrarse en el rol de vínculo entre gobiernos, comunidades, y operadores no certificados, en la resolución de desafíos que pudieran surgir en los años venideros.

Este amalgama de perspectivas resaltó lo compleja, si bien determinante que será la tarea futura del FSC. Como dijo Kim Carstensen, Director General del FSC, al cierre del evento, no va a ser posible para la organización enfrentar esta labor sola. “No va a ser fácil, y obviamente no estaremos de acuerdo en todo,” pero según Carstensen “será esencial la integración de las múltiples agendas de sus miembros bajo una estrategia global FSC en el futuro.”